Escucha,
porque estas palabras saldrán desnudas
como fieras hambrientas a tu encuentro,
y te seguirán
y te olerán como lo que eres,
presa,
frágil carne huyendo despavorida
por las zarzas traicioneras de nuestro monte,
mas te alcanzarán,
aquí o mil sierras más allá,
te alcanzarán,
y este te quiero furtivo
reventará en tu pecho.
Acecho
Fernando Moreno Pereira
